Ayer hemos tenido una reunión familiar para celebrar el cumpleaños de alguien muy querido para mí y me ha venido a la mente aquellas reuniones de cuando éramos pequeños y llegaban las fiestas del pueblo.
También se mataban unos pollos caseros que luego les metían en agua hirviendo y mi abuela me sentaba al lado de ella para que la ayudase a quitarles las plumas, allí me veis tirando de las plumas y dejando al pobre pollo en cueros ¡¡Que mal olían!! Pero me hacían sentirme mayor porque me dejaban ayudarles...
Cuando terminaba nos íbamos a comer y recuerdo entrar en casa y ese olor a la comida de mi abuela..., era diferente a la de la mía,¡¡Gloria bendita!! Como decía ella. Nos reuníamos todos entorno a la mesa, éramos tropecientos, y siempre había mucha alegríay mucho ruido, y con los postres no podían faltar las canciones. Mi abuelo cantaba como los ángeles y con una botella de anís, de esas arrugadas y con dos cucharas marcaba el ritmo de la música, era suficiente para empezar a cantar. Allí cantábamos todos supiéramos o no.
Por la tarde nos juntábamos todos los niños para jugar y por la noche empezaba el baile, jotas y pasodobles es lo que más tocaban. Como bailaban la jota mis abuelos, sobre todo él era bien mayor y aun recuerdo que la energía no le faltaba ,yo me quedaba embobada viendo como se movían de un lado para otro e intentando hacer lo mismo, como bien podeis suponer, no lo ocnseguía.
Ese día nos dejaban acostarnos tarde y eso lo hacía aun más especial, ya que éramos unos niños y claro está siempre estábamos pronto en la cama.
Ahora sigue habiendo fiestas de pueblo y en esencia siguen siendo lo típico: la misa, la comida, el baile, pero ni las comidas son igual, ni los bailes tienen ese sabor de antes, ahora la juventud quiere otra cosa: discotecas móviles, botellones y quedarse sin dormir toda la noche, llegar a casa de madrugada y dormir toda la mañana.
Que le vamos a hacer las cosas cambian y progresan dicen, pero, ¿Ese progreso es a mejor?
Ahora si me permitís, acabo de recibir otro premio de un gran escritor, que espero vayáis a fisgotear su blog, tiene una sensibilidad especial para lo que hace y aquí me tenéis recibiendo un premio de su parte, que solo escribo con el corazón, nunca fui de letras lo mío eran los números, y me metí en este mundo no sé muy bien como, pero en el que me encuentro feliz gracias a todos vosotros.
Ese gran escritor es Julio Díaz-Escamilla con su blog "HABLAPALABRA" que puedo decirte, como bien te comenté GRACIAS es poco, haces que cada día tenga ganas de superarme y de aprender de todo este mundo que me rodea y dejar un granito de arena por si le sirve a alguien.
Julio tiene otro blog que es todo poesía ahí nos abre su corazoncito y nos dice tanto en tan poco que nos hace reflexionar en como esos latidos que oímos constantemente tiene diferentes sonidos. ¿Quieres oírlos? solo tienes que ir a "A VIVA VOZ" y comprobarlo, luego me lo comentas a ver qué sonido es el vuestro.
Aquí os dejo un pedacito de estos premios para todos los que entráis a visitarme, hacerme un favor llevároslo para vuestra casa, me sentiría muy orgullosa si así lo hicierais, cuando vaya de visita tendríais un pedacito de mi. Gracias por hacerlo.
Quisiera añadir en esta entrada el premio que me dio mi amiga Natalia Ortiz con su blog "La magia de las palabras" y que aunque ya tenía publicada esta entrada quiero hacerla un hueco para agradecérselo y decirla como dije antes a Julio me haces muy feliz y lo recibo con la mejor de mis sonrisas que es lo mejor que sé hacer, sonreír a todas las personas que me aportan ese zozobra y esa alegría. Gracias Natalia. Pasar por su casa y veréis todo lo que os aporta:)